La pobreza según su estricta definición significa carencia o escasez de algo, sin embargo, este término no debe entenderse como la simple insatisfacción de necesidades básicas. La pobreza no puede contemplarse como un estilo de vida, ya que es un problema social que afecta directa o indirectamente a todos los mexicanos.
Reducir el problema de la pobreza a cifras arrojadas por las encuestas, limita sus posibilidades de solución, ya que los números son unidades rígidas que no reflejan la situación real a la que se enfrentan actualmente millones de familias mexicanas.
En México existen 54.8 millones de pobres, lo que representa el 51. 02 % de la población del país; de los cuáles, 5.1 millones de personas, se encuentran en condiciones de pobreza extrema, esto de acuerdo con un documento emitido en 2009 por el Banco Mundial (BM), mismo que constituye la primera evaluación sobre las consecuencias de la actual crisis económica en los indicadores de pobreza en América Latina.
A continuación un fragmento del reportaje escrito por Zósimo Camacho. La versión completa la pueden leer en la publicación: Morir en la miseria (coordinador Miguel Badillo)
Habitan cavernas y viven alcoholizados: es más fácil conseguir tesgüino que agua potable. En sus propias palabras, “muchas veces es lo único que hay para llevarse a la panza”. Harapientos, su patrimonio es la pila de ramas secas a la entrada de la cueva y lo que llevan puesto. Nacen y mueren sin que exista un registro oficial de ellos. No cuentan con acta de nacimiento ni saben cuántos años tienen.
Son hombres, mujeres y niños rarámuris que sobreviven en el corazón de la Sierra Tarahumara , adonde los aventó hace siglos el chabochi o conquistador y, por extensión, el mestizo, de quien siguen huyendo y, despavoridos, corren aunque se les grite que son médicos o maestros quienes esporádicamente los buscan.
A